Pablo Campana volvió a meter a su equipo dentro de los cuatro mejores del torneo de veteranos. Arrancó perdiendo pero supo dar vuelta el encuentro jugando por momentos en gran nivel. Inmaculada fue un duro rival que sobre el final casi fuerza los penales.

Arranco dormido El Bordo, es que casi desde el inicio del primer tiempo se vio en desventaja. Después de un pelotazo largo y frontal sus defensores quedaron mal parados y semejante error fue optimizado por Osvaldo Marcelo Ringa que ajusticio a Daniel Tedesco. Los de Celeste y Azul daban la sorpresa y se ponían 1-0.

El empate de Las Pelotas llego por medio de su goleador Esteban D’Agostino que solo tuvo que soplar un centro de Victor Pernicone que sorprendió desbordando por derecha. Quien luego tuvo una clara chance para poner a Las Pelotas en ventaja fue Matias D’Agostino que al quedar mano a mano intento picarle la pelota al arquero, pero no hundió bien el pie por eso su remate llego manso al pecho del guardametas.

El primer tiempo parecía que se iba a ir en empate pero Las Pelotas iba a tener una inmejorable chance de ponerse en ventaja. El árbitro del encuentro correctamente sanciono un penal por mano del  zaguero central de Inmaculada. Quien se hizo cargo de la pena máxima fue Martin Del Cerro pero su remate dio en el palo, el rebote quedo para un jugador del Bordo pero el arquero puso contener su remate. https://www.instagram.com/p/-HG1cUSEm5/?taken-by=clubitalianofutbol

La segunda etapa fue un poco más de lo mismo, Las Pelotas dominaba la mitad de cancha con la presencia de Raúl Gordillo y Del Cerro, un gran doble cinco con dinámica y mucha posesión del balón. A Inmaculada le costaba mucho generar juego, Osvaldo Ringa, su as de espadas tuvo que pelear casi en soledad contra la dura defensa de Las Pelotas.

Si bien Las Pelotas era más no lo podía demostrar en el resultado hasta que llego la joya de la mañana. Matias D’Agostino recibió un pase fuera del área y a la carrera le metió un cachetazo a la pelota que se metió por sobre la humanidad del arquero de Inmaculada que nada pudo hacer ante semejante obra de arte. D’Agostino quien había lapidado una clara chance de gol en el primer tiempo convirtió hasta el momento el gol más lindo del torneo.

Casi inconscientemente Las Pelotas se replegó un poco para jugar de contra. Inmaculada con la obligación de ir a buscar el partido se adelanto en el terreno pero con ideas pocos claras. Ariel Palazzi era el encargado de generar juego pero nunca encontró un socio que lo pueda acompañar.

El partido casi se termina cuando Del Cerro encontró adelantado al 1 de Inmaculada pero otra vez su remate dio en el palo. Y sobre el final del partido Osvaldo Ringa casi lleva el pleito a los penales. El delantero fue a buscar un pelotazo largo para meter un terrible cabezazo que dejo temblando el travesaño de Oscar Moreno (ingreso por la lesión de Tedesco). Quizás hubiese sido demasiado premio.