Coak 1 (5) – Las pelotas 1 (6)

Ambos equipos ya se habían visto las caras a lo largo del torneo. En aquel encuentro Las pelotas se había llevado el triunfo por 2 a 1. Coak quería revancha y nada mejor que hacerlo en una final.

El primer tiempo arranco muy trabado, típico partido de una final. Los dos equipos observaban los movimientos del rival sin arriesgar demasiado. El equipo de naranja fue quien tomó las riendas y comenzó a llegar con claras intenciones al arco rival. Hasta que llegó el grito esperado. De la mano de Adrián Méndez Coak puso el 1 a 0. Las pelotas no encontraba su funcionamiento que lo caracterizó en el torneo. Sin embargo, con sus argumentos iba en busca del empate.

En el segundo tiempo Las Pelotas tenía la obligación de ir en busca del empate. Coak, con la ventaja a favor, confiaba en pelotazos largos a sus delanteros para que generen foules y así salir de a poco del fondo. Los minutos pasaban y el equipo bordo no podía conectar a sus mediocampistas con los delanteros. Sin embargo, el optimismo y las ganas estaban, y las situaciones llegaban por pelota parada. Una de las más claras del complemento estuvo en los pies de Matías D`agostino, pero se encontró con una gran respuesta de Andrés Matti. A medida que se iba acercando el final, la imprecisión era aun mayor y Coak encontraba más espacios en el fondo de Las pelotas, pero no puedo aprovechar una contra. Sin embargo, el empate llegó por medio de una pelota parada. Un gran centro de Raül Gordillo para que Diego Capria, con un gran salto, estampe de cabeza el 1 a 1. Y, así, la final se defina con tiros desde el punto del penal.

Ahí es una lotería. Ambos equipos erraron el primer penal y convirtieron el resto. Y en la tanda de un penal para cada equipo, la figura fue el arquero de las pelotas que se estiró de manera monumental para tapar el penal y asi gritar CAMPEÓN de la copa Roma.

Y como dijo Pablo Campana en la entrega de premios “Caballo que alcanza, quiere ganar”

FELICITACIONES CAMPEÓN

​Franco Sganga